LA MIRADA DEL PRINCIPIANTE

El Zen es mirar atentos el placer y el dolor
la belleza y la tristeza
la fealdad, la alegría
mirar a un niño muerto y a un niño lleno de vida
al vino tinto y al agua
y a la sangre recién vertida
al blanco de la nieve y de un sudario
y al rosado del capullo de una flor.
Mirar, sólo mirar lo que venga
sólo mirar sin juzgar
ver lo que es, nada más
con la mirada objetiva, repleta de la emoción
conque un principiante mira
sin motivo, sin razón…

Mariano Merino (mediodía del domingo 17 febrero 2013).

Diálogo Zen

Maestro, ¿por qué eres budista? ¿No es acaso una manera de
elegir, de discriminar? Hijo, no te equivoques. Soy budista porque todos
los seres humanos son budistas. Si revisas las enseñanzas de todas las
religiones, sean cristianas o no, o de las tendencias científicas, desde la PNL
hasta la meditación mindfulness, o los principios de los grupos, desde la
masonería hasta los simplemente espirituales de barrio, todos, absolutamente
todos, las han sacado o copiado de los sutras del Budha Sakyamuni. El Budha vivió
hace 2.500 años, y los demás son posteriores; por lo tanto, no es cosa de
elegir ser budista, es cosa de irse a la fuente y saltarse las interpretaciones
y los intermediarios.