La violeta, nombre que significa modestia y belleza de
espíritu. También alude al color de sus flores y a su cualidad
olorosa, pues odorata se refiere al
intenso olor emanado de sus flores.

Las flores desprenden un olor típico fuerte y
agradable y se recolectan para elaborar perfumes y junto con las hojas son
utilizadas con fines cosméticos, ya que calman, limpian la piel y tienen
propiedades astringentes. Para preparar 31 gramos de esencia de violeta se necesitan
100 kg de flores.

Crece en
zonas de clima benigno, prefiere suelos con sombra entre arbustos, colinas
suavemente inclinadas, a lo largo de murias antiguas, jardines y en los claros
y bordes de los bosques húmedos y en el
abesedo. Florece a finales de invierno y se recolecta al comenzar la
primavera.

En la
medicina casera tradicional se emplean las flores de la violeta para preparar
tisanas, que son eficaces contra la tos y afecciones de los bronquios debido a
sus propiedades expectorantes.

Para la tos

Tisana: se prepara con 3 gr de flores por una
taza de agua hirviendo. Se toman tres tazas al día

Jarabe: se hierve un litro de agua y se echan
30 gr de flores de violeta, a continuación se retira del fuego, se tapa y se
deja en reposo durante 12 horas. Se cuela y después se vierten 1.800gr de azúcar
removiendo hasta disolverse y ya está listo para su uso.

Pastillas refrescantes

20 gr de azúcar
glaseada, 7 gr de flores de lavanda, 1 clara de huevo.

Se unen todos
los ingredientes y se baten hasta lograr una pasta fluida. Se forman bolitas
con la pasta y se dejan secar hasta que se queden solidas. Además
de su buen sabor sirven para
dejar en aliento fresco.

Colonia de lavanda

Dos cucharadas
de flores secas de lavanda, dos cucharadas
de canela, medio litro de alcohol etílico.

Se ponen a
macerar los ingredientes en el alcohol durante dos semanas. Después se cuela y
ya está lista para usar.

Agua de lavanda

Cuatro
cucharadas de flores de lavanda secas. Cuatro cucharadas de alcohol etílico.

Se dejan
en maceración los ingredientes durante
una semana, a continuación se calienta ligeramente la mezcla y se filtra.

En la cocina se utilizan las flores para adornar ensaladas,
para aromatizar caramelos, licores y mermeladas. También se pueden comer
escarchadas.